Jorge, el veterano detenido en el tiempo

02.04.2026

Por Candela Caballero Mainoldi

Jorge, el veterano detenido en el tiempo dice que lo más triste que le pasó es que la patria lo haya olvidado.

Año 1970, suenan las estrofas del Himno Nacional Argentino a las 7:30 am en la Escuela Normal 3 de la ciudad de Rosario. Un niño de quinto grado ve entrar la bandera de ceremonia acompañada de la canción patria y se emociona. Este niño no sabía que diez años más tarde dejaría su vida de lado para defender a su país. Él es Jorge Luis Esteban Herrero, pero en ese momento apenas era Jorgito.

El 12 de agosto de 1960, nació Jorge en la Provincia de Córdoba. La Falda, el pueblo donde creció hasta los ocho años, fue fundado por su abuelo paterno de origen español. A su corta edad perdió en menos de un mes a su padre y a su abuelo; este fue el motivo para regresar a la ciudad natal de su madre junto con ella y su hermano menor.

Un año después de aquella mañana emotiva, Jorgito seguía conmovido por la bandera y decidió que él quería portarla.

—Señorita, ¿Qué tengo que hacer para llegar ahí?

—Mirá Jorge, en sexto son escoltas y en séptimo son abanderados, pero solo los mejores de la escuela.

Y así fue, en sexto grado llegó a ser escolta y en séptimo grado abanderado sobre 1100 alumnos. Éste no era solo el alumno que más estudiaba sino que también se evaluaba al mejor compañero. En 1973, comienza su etapa en el colegio secundario. Otra vez se puso a prueba y logró entrar al Politécnico. Todos los años se presentaban 800 aspirantes y entraban solo 200. Jorge transitó siete años en el establecimiento, siendo una vez más el

mejor alumno. En 1979 terminó la segunda etapa académica de su vida con el deseo de comenzar la facultad, pero éste fue interrumpido por el servicio militar.

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En el año 1981 fueron llamados al servicio militar los varones que cumplían con los requisitos de la "colimba", que fue el proyecto del General Pablo Riccheri. "Colimba" es una derivación del vesre "Colimi" y de la palabra "milico". Éste era obligatorio para hombres entre 18 y 21 años de edad y duró hasta el año 1994. Se exceptuaba del proyecto a los jóvenes que tenían alguna enfermedad o los que eran el sostén de una familia. Éste era el caso de Jorge, ya que él era el "hombre de la casa" tras el fallecimiento de su padre; pero esto no fue excusa para no presentarse a luchar por la patria.

Para empezar a hablar de la Guerra de Malvinas, primero hay que hablar sobre Argentina. El 24 de marzo de 1976, fue el inicio de un capítulo de horror que se vivió en el país. Las fuerzas Armadas encabezadas por Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti tomaron el poder destituyendo a María Estela Martínez de Perón y generaron así un golpe de Estado.

Una vez en el poder, el nuevo gobierno de facto dio inicio al Proceso de Reorganización Nacional (PRN) que tenía como meta central realizar una intensa reestructuración del cuerpo social y del Estado. La Junta Militar difundió un comunicado en todo el país en el que afirmaban que asumían la conducción del país como parte de "una decisión por la patria", en cumplimiento de una obligación irrenunciable, buscando la "recuperación del ser nacional" y convocando a los ciudadanos a ser parte de esta "nueva etapa".

A causa de los reclamos por la soberanía de las islas por parte del General Leopoldo Galtieri, se dio inicio a la Guerra de Malvinas el 2 de abril de 1982. Las tropas argentinas iban a invadirlas a mediados de mayo del mismo año. Sin embargo, un ejército argentino izó la bandera nacional en las Islas Georgias del Sur el 19 de marzo y desencadenó el conflicto bélico.


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El 7 de abril del año 79´, Jorge fue notificado que dos años después iba a realizar el Servicio Militar Obligatorio en conjunto con los demás jóvenes de la clase 60´. A ninguno de ellos se le preguntó si querían estar o no, fueron obligados a presentarse. En el documento nacional de identidad se les firmaba con "PEN 867" y "PEN 868", éste significaba Poder Ejecutivo Nacional. Galtieri firmó un decreto en el que si los jóvenes no se volvían a presentar en caso de que haya una guerra, les correspondían el artículo de la Constitución "Traición a la Patria".

El 17 de marzo de 1981 entró y el 8 de marzo 1982 salió en la segunda prórroga. Esto se debió a que era un soldado dragoneante, uno de los cargos más importantes ya que se encargaba del depósito de intendencia de todo el regimiento.

Jorge volvió en tren a su casa en Rosario para quedarse con su madre y hermano aproximadamente un mes. Cuando llegó a la ciudad, retiró en el correo Encotel una carta escrita a puño y letra, con el sello del Ejército argentino y que estaba dirigida al Departamento de Enseñanza de Infantería. Ésta decía lo siguiente:

Estimado amigo, acá te mando al ex soldado Jorge Herrero, puntador de la presente. Este hombre salió de baja como subteniente de reserva del arma de la caballería del RZN 6 y como te imaginarás es soldado de mi escuadrón.

Ahora tiene interés de hacer cursos para oficia de seguridad del servicio y es por eso que lo mando a que te vea a vos para ver que podes hacer por él. Desde ya te agradezco y quedo a tus órdenes al pie del cañón por cualquier cosa que necesites.

Un fuerte abrazo. Federico Luis Muglier, Teniente Primero Pico.

Luego de hacer cursos durante un mes, volvió de alta el 12 de abril del 82 ́y dio de baja el 5 de julio del mismo año, tres semanas después de que el General Mario Menéndez firmara la retirada de las tropas argentinas de las islas. Durante la guerra, Jorge no estuvo en combate en las islas. Por un lado se desempeñó como Taquista en la Caballería Blindada que defendía los tres aeropuertos: Comodoro Rivadavia, San Julián y Río Grande. También estuvo en Campo de Mayo; cuando llegaban al recinto, les cortaban el pelo, le daban unas palabras de aliento y les preguntaban que sabían hacer. Físicamente era alto y grande, en lo intelectual, tenía primaria y secundaria completa.

—Herrero, vaya al cartelito de los OR.

Los OR eran los Oficiales de Reserva, fueron seleccionados 41 sobre 860 soldados. Tuvieron 77 días de instrucción. Cuando todos los compañeros se acostaban a dormir, ellos salían al Campo Traviesa con equipos de 70 kilos. Recorrieron más de 40 km en tres días en condiciones extremas, mojados y sin comer. Los soldados que lograban superar esa travesía conseguían el título de Subteniente de Reserva. Jorge y sus compañeros tenían un eslogan para su grupo: "ninguno se queda atrás". Si había heridos o alguno se quería rendir, los demás los ayudaban para que puedan continuar.

Luego de recibirse como Subteniente de Reserva, los 41 soldados debían firmar en Campo de Mayo un contrato por tres años en el ejército. Jorge no firmó. Los superiores estaban contentos con el trabajo de Herrero, era un tipo ordenado, prolijo y tenía habilidades en la parte militar; para él, participar en eso era una injusticia. Aun así, lo obligaron a firmar lo siguiente:

Ejército Argentino, usted ha sido convocado por la patria para defender su soberanía y oponerse a intenciones colonialistas de opresión, ello lo obliga a una entrega total y desinteresada. Usted luchó y contribuyó todo lo que la patria le ofreció, el orgullo de ser argentino. Ahora la patria le requiere otra fuerza, otro esfuerzo.

De ahora en más usted deberá no ser imprudente en sus juicios y apreciaciones, no promocionar información sobre movilización, no comentar rumores ni anécdotas fantasiosas […]

Con este documento, los altos rangos se aseguraban de que los jóvenes no comentaran a la sociedad lo que vivieron, las pésimas condiciones que sufrieron, que participaron de un combate sin estar capacitados y sin armas para defenderse. Los soldados ingleses eran profesionales y ese era su trabajo; tenían siete grados de veteranos. El grado uno estuvo en combate en las islas y el grado siete estuvo en la Isla Ascensión que se encuentra en África y pertenece a Estados Unidos. Son 6 mil kilómetros de Malvinas a esta isla, en este lugar cargaban combustible las flotas inglesas. Los encargados de hacer este trabajo son considerados veteranos en Inglaterra.

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Luego de acordar un encuentro a las 15:30 h, el 21 de junio de 2023, sonó el timbre a las 15:31 h en Laprida al 2400 en la ciudad rosarina. Llegando al final de la cuadra se distinguía una puerta que se abrió luego de un fuerte rechinido. Detrás de ella se encontraba él. Al tomar asiento en el comedor de la casa, se podía ver una decoración poco frecuente que llamaba bastante la atención. Diplomas, medallas, imágenes e infinidad de objetos que recordaban lo que fue el conflicto bélico del año 82´: La Guerra de Malvinas.

—Pensé que ibas a llegar tarde, viste que los de mi generación somos puntuales. Pasá y sentate donde quieras.

Pasaron 44 años del hecho que le cambió la vida a Jorge. Hoy en día tiene 66 años, está casado hace 30 años y formó su familia; tiene dos hijos varones y una hija mujer. Le gusta estar presente en la vida de ellos como lo hizo su padre con él cuando era un niño.

—Yo siempre les dije a mis hijos, que si yo hubiese tenido que buscar excusas para drogarme y emborracharme las tuve todas.

En conjunto a su vida como padre y esposo, él aún recuerda Malvinas como si fuese ayer. La vuelta a casa no fue como se lo imaginaba, una vez más tomó el tren de ida pero sabiendo que no iba a haber uno de vuelta. En la estación de ferrocarril no había nadie esperándolo, fue como si no hubiese pasado nada. Llegó a su casa, se acostó a dormir y al día siguiente tuvo que buscar trabajo. Pero esto no fue tan fácil como pensó, en la sociedad se instauró una especie de "tabú" sobre los veteranos. Jorge no se rindió y fundó su propia empresa automotriz "Lubricantes Laprida" en la que se desempeña hasta el día de hoy.

En paralelo a esto, sigue luchando por su reconocimiento como Ex Combatiente que el Estado le niega. Promueve su historia de vida porque lo dejó marcado para siempre, él está detenido en ese momento. Recorre en su tiempo libre colegios primarios y secundarios de Rosario y alrededores contando su vida, va a radios nacionales a dar entrevistas y hasta promueve leyes en la Provincia de Santa Fe para los veteranos no reconocidos como él.

En una de esas tantas entrevistas en Radio Nacional, le preguntaron cuál fue su función en las islas. A lo que él respondió:

"Velar por el sueño de los argentinos"

¿Qué significaba esto? El escuadrón del que era parte Jorge no solo cuidaba los tres aeropuertos más importantes sino que también vigilaba la frontera con Chile. En el país vecino se encontraban 2.600 soldados de infantería esperando la orden para atacar. Miles de argentinos y argentinas se manifestaron en Plaza de Mayo a favor de la guerra y de las decisiones del Gobierno de facto. Si Argentina lograba vencer a los ingleses, hubiese continuado la junta militar en el poder que tanto daño hizo.

En el año 2014, en Santa Fe Capital, la legislatura de la provincia sancionó la Ley 13.421. Esta le otorgó un reconocimiento histórico a todos los soldados que estuvieron Bajo Bandera, Convocados y Movilizados durante el conflicto bélico del año 82´. El día de la ley se hicieron presentes entre doce y trece veteranos, entre ellos Jorge. En la cámara de senadores los votos positivos superaron por un voto a los negativos y en la cámara de diputados fue amplia la diferencia a favor para que se apruebe. Ese mismo día tuvieron una reunión con el presidente de la cámara Luis Rubeo que fue bastante tensa. El reconocimiento fue un gran paso pero también reclamaban una pensión digna. Tan solo seis veteranos cobran un resarcimiento económico en la provincia y tuvieron que luchar más de diez años para conseguirlo.

En el comedor de su casa, la mesa estaba invadida de recuerdos. Entre ellos se veían recortes de diarios antiguos, imágenes borrosas y otras a color -recuperadas gracias al fotógrafo del regimiento-, documentos y recuerdos que lo hacen sentir en Malvinas. En diagonal se logra distinguir una estampita de San Cayetano, una vela y un ancho de espadas.

—El ministerio de defensa no da los certificados, en mi caso particular no me lo dan y te digo más, han llegado a decir que todo esto es falso.

—¿Y por qué?

—¿Por qué? y… no te lo dan porque ellos no quieren que exista la historia verdadera, no quieren mostrarla. Yo les dije, yo no necesito un certificado que me hagan hoy ustedes al año 2023, yo tengo los originales. Pero lo que vas a ver acá, mirá la antigüedad del papel fijate y yo quiero que vos, ¿lo estás grabando? bueno, quiero que vos lo leas, fijate ¿qué dice?

—Cédula de llamada al señor Jorge Luis Esteban Herrero, clase 1960, DNI 13.958.953, Laprida 2288, Rosario. Concordia, 9 de abril de 1982, Unidad Regimiento de Caballería de Tanques 6, Blas Dengue, convocatoria al Servicio Activo de Movilización Ley, presentarse de inmediato.

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Hubo una juventud dispuesta, que no dudó, que se puso al servicio, que cumplió las órdenes y que volvió a su casa. De todas formas ahora no son los jóvenes valientes que lucharon por la patria, son los rebeldes que le reclaman al Estado. Reunirse en centros de veteranos es de gran ayuda, conocer gente igual que uno, con la misma historia. Todos tienen aproximadamente 60 años, tienen gustos musicales parecidos, salían a los mismos boliches de jóvenes y hacían las mismas macanas. 40 años atrás estaban vestidos con el mismo uniforme y bajo la misma bandera. Hoy, muchos de esos están en altos cargos militares y aun así, dejaron olvidados a los demás sin ni siquiera otorgarles un reconocimiento.

—Jorgito, te hiciste 100 kilómetros hasta Las Parejas en moto por una reunión, ahora te tenés que volver a la una de la mañana. Estás loco.

Gracias a su amor por las motos Jorge volvió a ser Jorgito después de 50 años pero la pasión no viene sola. ¿Por qué usar una moto? Porque cuando comenzó su recorrido de formar centros de veteranos en diferentes pueblos como Las Rosas, San Justo, Las Parejas, Esperanza y demás lugares de la provincia, él mismo tenía que pagar de su bolsillo los gastos.

No solo hizo 100 kilómetros para ir hasta un pueblito sino que también fue a Córdoba o Buenos Aires con su fiel compañera. Reunión que había, reunión que él estaba presente. En uno de esos tantos viajes de casualidad se cruza a un Teniente Coronel y le hace una pregunta sin esperar una respuesta, aunque recibe otra pregunta por parte del superior.

—¿De qué trabajaba usted en el 82´? Usted en ese momento no era Teniente Coronel. —¿Cómo van a querer cobrar por Malvinas? Ustedes estaban para defender a la patria.

Para Jorge la guerra fue como un partido de ajedrez ya que lo que primero se sacrifican en el juego son los peones. Los peones eran los jóvenes soldados que fueron a combate sin conocimiento alguno.

...

"Mamá, me van a dejar desfilar"

Unos días antes del 20 de junio del año 2009, Jorge le cuenta a su mamá que por fin lo van a reconocer en un acto. Se acerca el día y toda la familia está entusiasmada por el hecho. Al llegar al Monumento Nacional a la Bandera, donde se iba a realizar el evento, Jorge vio de lejos algo raro. Llegó el gobernador Hermes Binner junto con el Jefe militar y detrás de él, el secretario de seguridad que le comentó algo al oído. Jorge, descolocado con la situación, decidió preguntar qué pasaba, a lo que le respondieron que sacaron el desfile del protocolo. Decidió irse del lugar junto a su familia pero los demás veteranos se quedaron. Ellos fueron atacados por un grupo de personas para sacarlos del acto.

A tan solo dos meses de este hecho, su madre falleció.

Cuando Jorge decide contar su historia a modo de relato, también se expone a las preguntas dolorosas. Una de ellas es: ¿Qué fue lo más difícil que te tocó vivir? A lo que él respondió: lo más difícil que viví no fue la guerra o el desprecio que me hacen hoy en día, lo más difícil fue la Navidad 2009.

Fue tres meses después del fallecimiento de su madre, lo único que le quedaba. De chico perdió a su padre y abuelo, de grande a su hermano y su madre. No le quedó nadie de su familia y eso es un dolor complicado de superar. La vida lo hizo fuerte desde chico, nunca le importó perder las cosas materiales, lo que si le dolía era perder la gente cercana; ese tipo de personas en las que se podía refugiar si le pasaba algo.

Esa navidad le tocó pasarla con sus amigos, ya que no había nadie con él y fue duro de transitar. Ese momento le hizo recordar cuando volvió de Malvinas, solo quería olvidarse de lo que había vivido pero la gente les echó la culpa a ellos, los soldados.

—Al final, el debate siempre termina en si sos veterano o si no sos veterano, si sos combatiente o si no sos combatiente, si estuviste en el continente o si estuviste en la isla.

"Yo todavía la sigo peleando, tengo un montón de compañeros que se han suicidado. Por eso cuando fui a una reunión en Buenos Aires le dije al Presidente Mauricio Macri que los que más se suicidaron no fueron solo los de la isla. Los que más se suicidaron son mis compañeros, porque no tienen nada. Y la depresión te lleva a la angustia, alcoholismo y suicidio. Ese es el orden de todas esas cosas".

Dice que jugó la lucha de la vida, como si fuera un partido de truco pero sin haber tenido nunca un ancho o un siete.


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