Adicción, depresión y menores en peligro: ¿Dónde está el límite?
Por: Mirko Plenk.
No es una novedad que las redes sociales están en la mira constante de los adultos. La duda de los padres acerca del momento adecuado para permitir a sus hijos el uso de celulares y redes sociales no se resolvió desde la llegada de estos dispositivos. Por su parte, los docentes hacen lo posible por mantener la atención de sus jóvenes alumnos en clase, con normas en las escuelas que prohíben el uso de los teléfonos. Sin embargo, ya no se trata de su utilización dentro de los establecimientos, sino que las consecuencias de las plataformas digitales se ven reflejadas de todas formas. El déficit de atención, la ansiedad e incluso la depresión, provocados por el formato de las redes sociales, son algunos de los aspectos que llevaron a Meta a perder dos juicios millonarios en cuestión de horas.
Luego de días de deliberación por parte del jurado en Los Ángeles, la empresa dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp fue declarada responsable, junto a YouTube, de perjudicar la vida de una joven tras haber construido intencionalmente plataformas de redes sociales adictivas. La demandante, una joven de 20 años identificada como Kaley G.M. que al momento del inicio del litigio era menor de edad, asegura que pasó por depresión, ansiedad y dismorfia corporal por culpa de estas plataformas. Su madre afirmó que "su adicción a las redes cambió el modo en que funciona su cerebro". Además, sostuvo: "No tiene memoria a largo plazo. No sabe vivir sin un teléfono". Como consecuencia, la mujer recibirá un total de seis millones de dólares. Se espera que Meta pague el 70% y Google, propietaria de YouTube, el 30% restante.
No obstante, estas redes sociales no fueron las únicas apuntadas en un principio, y es que tanto TikTok como Snapchat también se vieron involucradas. Sin embargo, ambas plataformas llegaron a un acuerdo previo con la demandante de manera extraoficial.
Este caso no es el único que puso en la lupa al grupo liderado por Mark Zuckerberg. Solo dos días antes, la empresa fue condenada a pagar $375 millones de dólares. En esta ocasión, un jurado de Nuevo México declaró culpable a Meta de utilizar sus páginas sin la seguridad necesaria para evitar el contacto entre niños y depredadores sexuales. Concluyeron que el grupo conocía estos riesgos y tenía las herramientas para evitarlos, pero no lo hizo por priorizar sus propios beneficios. El monto a pagar se debe a que la empresa fue penalizada con una multa de 5.000 dólares por cada violación a la Ley de Prácticas Desleales de Nuevo México, y se multiplicó por 37.500, el número de adolescentes que, estiman, utilizan las redes de Meta en ese estado. El fiscal Raúl Torrez aseguró: "Los ejecutivos de Meta sabían que sus productos perjudicaban a los niños, ignoraron las advertencias de sus propios empleados y le mintieron al público sobre lo que sabían".
Este doble golpe para Meta sienta un precedente y vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de las consecuencias de las redes sociales. Marck Zuckerberg, CEO de la empresa, aseguró que "cuando das servicio a miles de millones de personas, la realidad es que un pequeño porcentaje de ellas se dedicará a la delincuencia, y tenemos que hacer todo lo posible para impedirlo". Sin embargo, el jurado dictaminó que no cumplieron con lo último, al declararlos "negligentes". Lo cierto es que Zuckerberg no falla al tener en cuenta la cantidad de personas que utilizan sus plataformas, ya que tanto Instagram como Facebook cuentan con más de 3.ooo millones de usuarios cada una.
Además, las denuncias no solo provienen de usuarios o familiares de éstos. En 2021, una extrabajadora de Facebook llamada Frances Haugen denunció a la plataforma por priorizar el crecimiento de la misma y la maximización de las ganancias por encima de la seguridad de sus usuarios. Haugen filtró archivos de la red social y evidenció acoso en línea, desinformación y efectos en la salud mental de las personas. Incluso publicó un libro sobre el tema, titulado La verdad sobre Facebook. Allí, la exempleada redacta que la empresa permite la existencia de negocios ilegales dentro de la red social, y asegura que la aplicación contribuye a desarrollar problemas de salud mental entre los adolescentes.
Según el ranking de Forbes, Mark Zuckerberg se encuentra dentro de las cinco personas más ricas del mundo. Cuenta con una fortuna estimada en 246.000 millones de dólares, además de liderar la empresa propietaria de tres de las cinco redes sociales más utilizadas del mundo, pero ¿dónde está el límite?
